amantes nocturnos

Empalmados como la noche y el aullido
Como la verdad y el silencio
Como la costilla y su opresor
Como la vida y la metáfora
Como saberse sabido de nada
Sólo la incompletud de

Ser

Hoy

Eternamente


des-borde

Amarillo perdido
Claroscuro enemistado
Oscuridad insignia
No pecan de la mordida del miedo
Pecan de la justeza de su deseo
Anclado en el momento perfecto
Ovulando contextos que se rompen


marea sublingual

Quien repite a la salud de un vino más
aproxima sus dudas pálidas
a la longitud de un acierto
rojo como la sangre

cortina en la mirada y aceite en las manos

El no vidente que te arrulla no sabe ni sospecha
que aquel placer no sabido
en el espacio sin mirada
en el desierto más oscuro
es un diluvio terrenal absurdo

abrazos tardìos

Glorias del amor para encontrar la paz mundana que acompaña cada amanecer de lo nuevo y de lo efímero

Viejo claroscuro enciende tus ojos a quien vomita condenado a la luz de tu espejismo

Vana flor de armonía alcanza la armonía

Estamos salvados



hábito de habitar-me

Mi mundo cambia y se deja colorear por las voces
Las que anuncian el devenir de un Otro
De lo que acontece cada vez que un abrir y cerrar de ojos me transporta al delicioso devenir púrpura
Amarillento pero púrpura
Como la mirada de la insolente manía de existir siendo ángel piedra vacío y claroscuro
Para qué sino para nada
Para la otra para la misma para la que miro y me mira
Mirándonos una y aquí nos encontraremos plácidamente distintas
Como pájaros que flotan sobre atardeceres invisibles para aquellos que sueñan con los ojos cerrados
Y se aquietan al lado de cada abismo


ausencia

Es el siempre de cada día
Un solo nombre de ocaso deambula entre mis dedos respondiendo de naufragios y sortilegios
Ayer me encontró distraída
No quería hablar, sentía la boca ausente y lejos de los enunciados que dicen nada de mi
Por eso temía tanto hablar
Hoy la boca se me cae tratando de decir mi nombre
Pero esta vez quizás alguien lo escuche
Respondí que no sabía mi nombre
Jamás me lo han dicho
A quienes se lo han dicho de veras?
Quién sabe que le ha sido confesado su nombre verdadero y no sólo la representación acústica de lo que cree que es la palabra que lo nombra?
Así es como temo ser convocada quizás a un lugar silente
Y sea nombrada repudiando la idea


un lugar

País errante era el que quedaba mas allá de mis muelas
era como una ciudad sin dioses
perdida y adorada por nadie
sin ceremonias ni enunciados ni resortes de pecadores
Allí la muerte promete en cada atardecer un silencio aún mas monstruoso
Y la luna alucinando resplandores desea asistir a la claridad de la tormenta
por esa escalera que quizás suben aquellos que muerden la ironía de vivir
Pero si la vida y la muerte habían copulado no era posible un susurro idéntico al otro




alma púrpura

Y cómo te explico esta íntima voracidad púrpura de mi carne?
Bastará con decir-te quiero habitar mi cuerpo
para ser mirada tuya
allí donde danzan las pupilas anónimas

a P.


sobreviviente urbano



Sólo por una noche quisiera descansar de este eterno habitar en mi cuerpo
Sobrevivir al éxodo de mis sueños diurnos
Encontrar la paz y la verdad
En una esquina cualquiera de esta ciudad
antes de despertar


Buenos aires tarareaba la tristeza de mis ojos
Y yo le iba regalando pasos muertos como cuando las caricias se alejaron de aquellas manos.
Lentamente un escenario urbano y cansado me inundaba de imágenes sordas.
Entregada a mis visiones iba transitando la soledad de calles mudas.
Al llegar a una esquina desierta se detuvo mi alma al encontrar a un hombre invisible,
dormitando en el vacío de un sueño infinito.
Lo descubrí perdido y moribundo vagando entre solitarias historias de intentos y de fracasos.
Supe que era el pasajero de una madrugada asesina.
Me quedé mirando la lluvia caer sobre la avenida
como una epidemia de tristeza.
Al final del cigarrillo me alejé de aquella esquina cobardemente
Buenos Aires tarareaba un nuevo acorde de nostalgia

y yo abandonaba con sus latidos al hijo de una ciudad de tragedias anónimas.


de arcángeles y mariposas

Cuentan que se encontraron en la noche de los descompensados, en una de esas noches en donde nada queda.
El tenía nombre de Arcángel y desde el más oscuro de los agujeros recitaba una oración en súplica por encontrar un refugio para su alma.
Ella, criatura alada terrenal, Mariposa de las almas indefensas, acudió a su llamado.
Y mientras descendía por el abismo del dolor sintió que había atravezado océanos de tiempo para encontrarlo.
Se reconocieron de inmediato.
El era aquel lado oscuro que la fascinaba hasta las entrañas.
Ella...era la mujer más alquímica de su vida.
La rueda de los murmullos dejó de girar y las mareas se aquietaron.
Sólo se escuchaba el silencio de sus voces entrelazadas en pleno desborde de certezas absolutas...como la sensación de volver para siempre a ese lugar del cual nunca se ha partido.
Una iglesia secreta y su virgen enjaulada fueron cómplices del milagro de ese encuentro imposible.
Una oda de los absurdos.
Encuentro de dos seres míticos devenidos ahora en Arcángel de vuelos infinitos y carne de Hombre, en Mariposa de alas mortales y piel de Mujer.
Mariposa y Arcángel - en quiebre de lo efímero y lo eterno - se convirtieron en amantes.
Miles de lunas pasaron, lunas sin días y sin soles.
Hijos de la noche y del silencio.
Fugitivos perpetuos de tantas realidades.
Decidieron quedarse allí...en el refugio de los susurros y las sintonías húmedas de aquellos que se fusionan sin rozarse y contactan casi a ciegas.
El le abrió todos los cielos del mundo para recorrerlos en la caricia
Ella le confesó todo lo que nunca se puede terminar de decir en cada una de las frases de amor.
El diseñó un universo completo de colores exactos para descubrirla una y otra vez, escondida en cada una de sus miradas.
Ella reemplazó con su nombre cada una de las palabras de sus plegarias.
Y les dolía el cuerpo de tanto amarse.
Estando juntos el tiempo empalidecía.
El mundo se aquietaba, hacía oídos sordos a la osadía de esos amantes que noche tras noche devoraban sus almas y sus mentes en un derroche de goce infinito...antiterrenal...infrahumano.
En su presencia, la vida y la muerte reconciliaban.
Cada palabra de sus voces, asesinaba una y otra vez distancias entre los mortales y los eternos.
El infierno en la tierra era una fiesta y todos los paraísos conocidos aprendieron del valor de las sombras.
Juntos... Arcángel y Mariposa diseñaron una Fórmula Inédita para el Amor.
Amor de noches rojas y pactos secretos.
Amor de uniones prohibidas y de deseos eternamente imposibles.
Amor que no desafía al tiempo, porque el tiempo ya era su tiempo.
Amor que no sabe de adioses porque nunca termina de quedarse del todo.
Amor de los absurdos.
Amor de Arcángeles y Mariposas



cuerpo humilde

....es que acaso no es una blanda aceptación de la fatalidad el hecho de lograr cerrar los ojos y sentir el cuerpo como una ofrenda?
No es que yo sea apocalíptica - no es cierto sí lo soy - por eso me seduce más el sentido de la tragedia que los marcos con flores de colores.
Y la muerte, no hace más que revelar, que la carne es el miserable continente de un universo mucho más profundo...eso que insisto en nombrar como alma.
Acaso, el rostro del muerto no revela y denuncia una ausencia?...algo que se ha perdido y que ya no lo habita...eso que marcaba la distancia entre el espanto de lo corpóreo y sus corrupciones y el ensamble fortuito que nos hace sujetos hablantes
Y somos bocas que hablan y besan y dicen más de lo que besan en el acto de besar, manos que tocan pero que son sólo intermediarias cuando una piel se eriza en el contacto.



el color de la espera

Otra vez aquí atestiguando el silencio de mis horas bajas
Intentando habitar con palabras esta ruina de tu ausencia
Es el abandono de tus manos lo que mis palmas escuchan

Hay si pudiera explicarte los colores de esta espera!
Son rumores de noches trémulas devorando todas mis luces
De qué felicidad podré disfrazarme para tolerar tu falta?
Risa abismo perplejidad no son sinónimos

El siente que lo mejor está por venir
mientras ella retrocede dos vidas en ese adiós.



hechizo que detiene las agujas

No puedo hilvanar frases comunes como el común de los mortales..tal vez porque me han matado tantas veces...que ya me siento un poco inmortal...O tal vez porque en algún punto me sienta un poco muerto. Gustavo Svampa

El silencio de la noche fue su aliado.
Las 3 am era su hora peligrosa...la hora de las pesadillas y del indómito insomnio.
Era el silencio su íntima compañía, aún durante las peores tempestades y tormentas del alma
Soledad. Otra enemiga de la paz.
Quizás mi enfermedad sea este sentido trágico del romanticismo
La noche onyrica descubre su visagra siempre a la misma hora, hora de fatalidades y revelaciones. Y fue en ese silencio, en ese mar de voces donde ya no volvería a encontrar un refugio para su alma.



desolada


des - olada de oleadas de palabras que me devuelvan a mí
des - olada de soles y de lunas de mar
des - olada sola en un universo de imposibles
des - olada mareada de tanta muerte de marea
des - olada persiguiendo unicornios, extrañando sudestes
des - olada en el contrapunteo de tu amor y de tu odio
des - olada por el dolor que no me asusta pero me duele
des - olada por tu tributo empapando mi contestador
des - olada porque se enjuga mi alma y me falta la palabra
des - olada porque sin darme cuenta se me pianta tu voz
des - olada por lo que doy y no alcanza
des - olada por lo que soy y no lo que parece y tampoco alcanza
des - olada por un niño que aprehende una madre sola
des - olada en el eterno baldío de una cama
des - olada porque nada nos debemos
y es una oleada de nada lo que nos ha quedado


lúcida demencia (el tiempo en tus manos)

Dos dedos centrífugos acaso ya ausentes del mundo
Han ido confesando días horas minutos segundos de piel
Te miro y resucita una ciudad entera de sus ruinas y sus naufragios
Y quizás ahora mis letras de madrugada florezcan entre acantilados y jazmines
Cómo bautizo con nombres mi aliento delirio en tus poros
Si mil suspiros en mi boca no dejan de suspirarse
Cómo invento estrellas oniricas para amanecerte en un cielo sin tiempo
Habitado por el retorno de tu piel infinita
Extraño como un sueño líquido
Eterno como un deseo que no puede des-irse


atormentadamente

La nada no es sólo sino un derrumbe de palabras que me destruye
sólo un retazo embarrado de balbuceos y de intervalos inconexos
cómo no me derramo en una interminable agonía de adjetivos
cómo no me descubro destruída en ese puente indestructible de palabras
si ese mismo silencio que antes construía intimidad
ahora sólo vomita sobre nosotros macabras profecías
Tu desaliento es como una tormenta unútil y ridícula
que se desliza, reptando por mi piel y oscureciendo mis intentos
dejándome en la nada
arrojándome a la nada
empujándome a la nada

atormentadamente en la nada





el alma y la bienvenida

Sombras y gritos habitan la noche de lágrimas en tu living
Un ruido de ciudad golpea tu nombre en mi memoria

El patio se ha llenado de flores y de cartas
Cada rincón de esa casa se desangra como el poema de la enamorada de una sombra
Pequeño niño del terror, aliento de fantasma, te entrego mi otoño más solemne
Una tarde amante del viento amargo
Y que ahora tus dedos puedan dibujar miles de ojos mansos
Para disfrazarme de felicidad en el amanecer de cada noche huérfana
Hoy no tengo gotas de certeza para invitarte a brindar a la luz de la razón
Soy la ruina de boca y sonrisa que cruzó la calle a ciegas
Entregando el alma y la bienvenida





poema cotidiano


estarás atrapado entre apuntes interminables
o tal vez maldiciendo mis arrebatos
pero no hay un sentido más que el nuestro
ni fracaso más certero que el de no vernos
cómo te explico que me enamoro a cada rato
de tu voz y de todos tus silencios
que sé que no voy a volver a encontrate mío y extraño
en una esquina llena de besos - ya no ocurren tantos milagros
tal vez estés perdido en tu almohada
cansado de ser un hombre urbano
y yo maldiciendo la humedad de esta ciudad infinita
preguntándome si te gustara mi pelo
extrañando la luz de tu cama
tu amor a oscuras y tus gatos


madrugada roja

Detrás de mis ojos
juraría que todavía estás alli
a la vuelta de mi sonido exacto
de pie frente al aguijón de mi sonrisa
Tu palabra me atraviesa el cuerpo
me intima doblada
me desbarata a los gritos la creencia de la piel
Te devuelvo este enredo fatal
yo hablaba de romance y de bolero
de Cortazar y de un bar
No te creo infinito y cayéndote por la boca
no perdono tu traspié
ya no puedo sostenerte
te reclamo hoy mi madrugada roja
conservo ese inconciente pintado en tu pared
te acuso de vivir en mi vida
como el delirio de una letra muerta


otro cuerpo

Amor es nombrarse a sí mismo
con el nombre de otro
y poder no darse cuenta
y saber que poco importa
que rebelarse a ser para ser el otro
es un existir traicionado

Rebelarse a ser
es morirse intentando devorar-lo
para conservar el cuerpo propio y del otro

amorglotonados

eternamente


silencio

Nunca hablo del silencio. Es lógico. Si hablo del silencio lo asesino y me siento mal.
Sin embargo el silencio me habla. Cuando él me habla, sin voz, se me mueren las palabras.
No se siente culpable el silencio de hablarme para decirme NADA?
Silencio asesino.
Yo te acuso de abismarme en una muerte de voz muda.
Si allí me caigo desde allí no hablo.

Sólo soy sorpresa despalabrada

red de voz

Y si fueras a caer en mis redes que estés enredado a la maraña de mis ojos
Y si es que te enreda la locura de mi pelo, que no sea la palabra que me falta la que te nombre ausente
No quiero pensarte perdido

No quiero pensarte
Pensarte es darte por perdido

Es darte
Es pérdida
No entiendo la masacre en tu cabeza
Soy la que te habla para no ser oída
No me oís

Huís
Y sigo hablando amargamente:
Hablarte es traerte, convocarte, salvarte
Hablarte es matarte, porque en tu respuesta ya no sos
Tu voz es Él y Otro

Tu voz son ustedes asustándome
Tu voz asesina me escribe insultos en la pared
Tu voz inquilina te habla y sos hablado hablándome
Ya no me hablen

No me hables


de éxtasis y de catástrofe

Si alguna vez fui esa mujer que se te escucha en la piel
cómo no creer que existen los amores a primera voz
Aquella noche en carne y almaviva
Eva y su lamento de hembra se hicieron invisibles
Desembarazada de tu voz hoy me he quedado sin cuerpo
y aún me sigue naciendo la tragedia de tu nombre

En certero infarto del alma
acecha el onirico espanto de un hombre
soñando despierto (en) un niño
y luego una verdad que desvela el velo del niño
y mortifica la piel del hombre

cómo podría salvarte un lugar en mi vientre
cómo podría salvarme tu mano dormida


Más allá del perdón y la condena
aborté aliento y palabras
se desangra la ruina de mi dedos
me convocan nuevos temblores
se suicida Adán en mis oídos
se derrumba
se rinde
se deja caer
y un rumor de catástrofe habita de libros mi cama

Lúgubre Lujuria

Lúgubre se esconde en el rabilllo de un ojo.
Solemne...con voz de inmensos mares oscuros
relata historias de vencidos y moribundos
coleccionado huesos, cabalgando funerales
Se parece a interminables melodías de tinta negra
merodeando habitaciones oscuras,
revolviéndose en tétrica lentitud
entre rincones de humo y algunas infancias perdidas

Lujuria habita en el resplandor rojo de un fluido tibio,
es una boca púrpura que regala saliva
Escribe palabras de sábanas y goce
con letras y sabores de agonía
Se menea, se hace bolero
se depierta, se derrama en su sudor
y se vuelve a quedar dormida

Lugubre y Lujuria escriben sus nombres
en pieles de amores borravinos
amores de besos mortales

(amores en celo)
(amores suicidas)

Se dejan pronunciar verdaderos
Se hacen cada uno de un cuerpo
Y son - lágrima y son - risa


alunada

Y se iban envolviendo uno a uno los vientres de la luna
Ella entendía el sentido del silencio
Algunos la han visto, callada, y a solas en una guarida de luces
Es a veces pequeña como una sílaba acotada
Sólo a veces engrandece si encuentra una palabra verdadera
Y ahora te pregunto, que dirías si te cuento de aquella soledad?
Que me contarías de tu noche a solas?
Lluvia, lágrima, días contados
Solo existe el hambre de tu imaginación
Y mi sed de tus palabras
No fuimos ni una luna ni una playa
Es la luna que se ha convertido en arena


Tiempo Dormido

Se conocieron vestidos de adolescencia, a la hora de los debutantes y las carcajadas desprevenidas.
Entre sábanas y televisor fabricaron un mundo poblado de magia, sortilegios y planetas habitados. Caminaron todas las luces de Corrientes, coleccionando miles de tardes de librerías y duendes.
El tiempo, vigil, se perfumaba de sándalo y de cerca les seguía los pasos...coleccionando besos de cumplemes y calendarios pintados de aniversario. Alma con alma aquellos dos recorrían la ciudad con la bendición de todos los dioses...y escuchaban voces de mar y de montaña tarareando melodías de eternidad.
Una noche sin abrigo los aturdió la sordera, los asesinó una despedida. Y se perdieron en el silencio de días y horas con aquella música de destino enmudecida. El tiempo, atento, desde el adiós de aquellos inmortales siguió barajando su imperio de arena y en su devenir, se escurría la vida, escribiendo biografías.
Y así el tiempo y la vida copulaban y entre cópula y cópula (algunos recuerdos morían)
Hasta que una noche, la vida y el tiempo dieron a luz diez años desde aquella gris despedida. Será que el tiempo de tanto copular y hacer olvidar a veces se distrae, a veces se duerme u olvida.
Será que la vida a veces lo traiciona, se enoja y lo desafía (cuando él ataca sus biografías) y llora tormentas vengativas. Poco importan estas coordenadas cuando el azar comienza a batir sus alas y se encienden el cielo y sus dioses y la lluvia amenaza a la ciudad.
Porque una noche cualquiera, a escondidas del tiempo, de la mano de la vida y sus tormentas las dos almas se reencontraron.
Aquella noche una mujer y un hombre recordaron melodías de eternidad.
El tiempo estaba dormido. La vida resucitaba una biografía.
Mientras tanto, lejos de ese instante atemporal una tormenta asesina, vengativa, atacaba un imperio de arenas de tiempo y olvido.


REVES

historia del revés
historia del más agudo de los amores
esos amores que se inician por el final
los que tienen las heridas anunciadas
son amores femeninos
amores de insistencia y cartas escondidas
amores irreversiblemente declarados
devenidos temporalmente en inolvidables
esos que te regalan adiós antes de bienvenida